Comunicado de Primero Justicia: Petróleo y democracia para reconstruir Venezuela
Caracas, 31 de agosto de 2026.- Primero Justicia ha sido categórico en respaldar toda inversión que permita reactivar la producción nacional, generar empleo y recuperar la economía venezolana. Venezuela tiene un enorme potencial energético, y el petróleo será fundamental para reconstruir nuestra economía y generar prosperidad para todos los venezolanos.
Por ello, cualquier acuerdo relacionado con nuestros recursos petroleros es de enorme importancia para el presente y el futuro del país. Los venezolanos tienen derecho a conocer sus términos, cómo se administrarán los recursos que genere y, sobre todo, cómo se garantizará que sus beneficios lleguen a la Nación y a su gente.
Al tratarse de un acuerdo de gran magnitud entre dos países y con implicaciones para nuestro futuro, exigimos transparencia, mayor información, rendición de cuentas y garantías verificables. La recuperación de nuestra industria petrolera no puede volver a estar sometida a la corrupción, la improvisación y el control político que provocaron su destrucción.
Los responsables de la conducción de una industria que hoy se encuentra devastada no pueden pretender ser quienes conduzcan su restauración. Venezuela necesita inversión, pero también capacidad técnica, seguridad jurídica, controles institucionales y reglas claras que permitan que cualquier proyecto sea sostenible en el tiempo.
La prosperidad económica y la democracia no son objetivos separados. No habrá desarrollo sostenible sin instituciones legítimas, respeto a los derechos fundamentales, seguridad jurídica y verdadera rendición de cuentas.
Por eso, Primero Justicia considera indispensable seguir avanzando en la construcción de las condiciones para una transición democrática que permita recuperar nuestras instituciones y garantizar que la voluntad mayoritaria de cambio expresada por los venezolanos se materialice mediante una elección libre, democrática y con garantías.
Venezuela necesita petróleo, inversión y empleo, pero también necesita democracia, instituciones legítimas, transparencia y reglas claras. La reconstrucción del país exige unir definitivamente el petróleo y la democracia: una industria petrolera al servicio de una Venezuela democrática y una democracia capaz de garantizar que la riqueza petrolera esté al servicio de todos los venezolanos. El petróleo puede financiar la reconstrucción de Venezuela. La democracia debe garantizar que esa riqueza, que es de todos los venezolanos, esté al servicio de todos los venezolanos.




