María Beatriz Martínez ante tragedia por sismos: “Donde falta gobierno, sobra el pueblo”
Caracas, 27 de junio de 2026.- “Quienes detentan el poder hoy son los únicos responsables de las terribles consecuencias dejadas por los terremotos del 24 de junio”. Así lo denunció de manera categórica la presidenta de Primero Justicia María Beatriz Martínez, quien afirmó que las autoridades no tienen capacidad de respuesta porque el equipamiento físico y tecnológico de rescate fue desmantelado por la corrupción.
«Desde la tragedia de Vargas de 1999, los equipos de rescate siguen trabajando con las uñas porque se robaron el dinero de todos los venezolanos», aseveró la vocera de la tolda aurinegra, al subrayar el crítico estado de vulnerabilidad en el que se encuentran los ciudadanos en las zonas afectadas, donde la persistencia de las réplicas mantiene en vilo a la población.
Martínez detalló que los cuerpos de Bomberos y Protección Civil carecen de las herramientas más básicas para enfrentar un desastre de esta magnitud, una situación que calificó como consecuencia directa de una sistemática ausencia de políticas públicas de prevención y simulacros de formación ciudadana.
Solidaridad vecinal frente a la ausencia del Estado
Por su parte, la presidenta de Primero Justicia Táchira, Karim Vera, rindió tributo a la acción inmediata de la ciudadanía frente al colapso institucional. “Durante los dos primeros días de la tragedia fueron los propios venezolanos quienes con sus manos y sin protección alguna se abocaron a rescatar, como podían, a sus familiares y vecinos debajo de las ruinas”, relató.
En este sentido, Vera cuestionó severamente la inacción gubernamental en las horas más críticas: «¿Dónde estaban quienes ostentan el poder central? Nunca hubo respuesta oportuna; al menos en La Guaira no la hubo. Ante la ausencia del Estado, los propios vecinos, con sus manos, sin equipos y sin preparación técnica, removieron escombros arriesgando sus vidas para salvar las de otros. Esto habla de la valentía de nuestro pueblo, pero también de la gravedad de lo que estamos viviendo».
Asimismo, Vera puso la lupa sobre el colapso de infraestructuras civiles que no debieron ceder. «Hoy el mundo nos ve con ojos de generosidad y diferentes países están apoyándonos con equipos humanos y alta tecnología para el rescate de nuestros hermanos que aún siguen bajo los escombros de cientos de edificios derrumbados. Muchos de ellos fueron construidos en zonas de alto riesgo y sin cumplir las normas mínimas de construcción antisísmica. ¿Quién dio esos permisos?», fustigó.
Trabas migratorias y prioridades distorsionadas
En tanto, María Beatriz Martínez calificó de inaceptable la burocracia civil y militar en medio de una crisis humanitaria, denunciando que las autoridades migratorias retuvieron por cinco horas en el aeropuerto a los bomberos de Medellín, Colombia, quienes viajaron para apoyar en las labores de salvamento. «Los retuvieron esperando autorización de ingreso, como si las víctimas pudieran seguir esperando. En estos momentos, cada minuto que pasa es una vida», lamentó.
Edinson Ferrer, vicepresidente nacional de Organización de PJ, contrastó por su parte la movilización de recursos de los últimos años con la inacción actual para atender la emergencia: “El régimen es digno de estudio: del 28 de julio de 2024 al 3 de enero de 2026, gastaron recursos en alcabalas con el SEBIN, la DGCIM y otros cuerpos de seguridad para amedrentar. Hoy, no coordinan un operativo con esos mismos grupos para ayudar en La Guaira. Además, prohíben la entrada de ayuda a Venezuela y de voluntarios que no cuenten con un permiso emitido por el gobierno”.
Finalmente, Martínez y Vera advirtieron que, una vez superada la urgencia de salvar vidas, será imperativo exigir responsabilidades políticas y legales. «Este es un debate que debemos dar, no hoy, quizás mañana tampoco, porque lo primordial es el rescate de sobrevivientes, pero habrá que darlo. Y que los responsables, no del sismo, pero sí de las consecuencias por daños y muertes debido a la negligencia, respondan. Si no fuera por los propios venezolanos y la comunidad internacional, todo esto sería mucho peor y más doloroso. ¡Donde falta gobierno, sobra el pueblo!», concluyó.





